Proposiciones adjetivas o de relativo.

Las que desempeñan una función típica del adjetivo, es decir, la de complementar a un nombre, al que llamamos antecedente.

La proposición de relativo hace la función de un adjetivo referido a un antecedente (o consecuente) que puede ser un nombre o un pronombre. Puede ir introducida por un pronombre relativo, pero también por un pronombre relativo-indefinido (QUISQUIS, QUICUMQUE…) y por un adverbio relativo (UBI, UNDE…).

Sea cual sea el relativo que se utilice, tiene función anafórica, puesto que hace referencia a un sustantivo o pronombre ya mencionado con anterioridad en la oración: el antecedente. A veces, ese sustantivo o pronombre aún no se ha mencionado; en este caso se denomina consecuente.

El pronombre relativo concuerda con su antecedente en género y número. En cuanto al caso, va en el que le corresponda según la función sintáctica de desempeñe en su oración; si coinciden en caso será porque desempeñan la misma función dentro de sus respectivas oraciones.

En cuanto al modo verbal propio de las proposiciones de relativo, si atendemos a lo dicho supra, es el indicativo, puesto que este tipo de proposiciones califican como un adjetivo a un nombre y, por tanto, dicen de él una cualidad real.

Ahora bien, esa calificación, igual que los adjetivos, puede ser explicativa (simple mención de una cualidad del antecedente: los alumnos, que trabajan, aprueban) o especificativa (expresión de una cualidad que restringe al mismo antecedente: los alumnos que trabajan aprueban).

Ejs. Pecuniam, quam credidisti, reddo (te devuelvo el dinero que me prestaste); Caesar populos, qui trans Rhenum incolebant, subegit (César sometió a los pueblos que vivían al otro lado del Rin).

  • Proposiciones adjetivas sin antecedente.

Las proposiciones relativas pueden carecer de antecedente, por sobreentenderse o simplemente desconocerse. En este caso, se dice que la proposición está sustantivada, porque la proposición entera equivale a un sustantivo y funciona como él (sujeto, complemento directo…).

Ej. Qui fugiunt, ignavi sunt (los que huyen son cobardes).

  • Proposiciones adjetivas con varios antecedentes.

Si el relativo se refiere a varios antecedentes se pone en plural. Pero el género que lleve se regirá por las siguientes normas, similares a las que rige el español:

2.2.1. Si los antecedentes son del mismo género, el relativo se construye en ese género.

2.2.2. Si los antecedentes son masculino y femenino, el relativo se pone en género masculino.

  • Construcciones especiales de proposiciones adjetivas.

    • Atracción del relativo por el sustantivo, generalmente atributo, de la proposición subordinada. El relativo no adopta el género de su antecedente, sino el de un sustantivo, generalmente un atributo, de la proposición de relativo.

Ej. Roma, quod (en lugar de quae) Italiae caput est, a Gallis expugnata est (Roma, que es capital de Italia, fue asaltada por los galos)

    • Atracción del antecedente al relativo, de manera que el antecedente entra en la proposición adjetiva. En este caso no hablamos de pronombre relativo, sino de adjetivo relativo.

Ej. Quam urbem statuo, vestra est, en lugar de urbs, quam statuo, vestra est (la ciudad que fundo es vuestra).

    • Uso del pronombre relativo en transiciones en lugar de otro pronombre. Es frecuente el uso de un relativo que hace referencia a todo lo dicho anteriormente, es decir, con función anafórica, en lugar de cualquier otro pronombre fórico. Puede, incluso, utilizarse haciendo referencia a una sola palabra anterior (que pertenece, por tanto, a otra oración) también con función anafórica. Pues en ninguno de los dos casos el pronombre relativo introduce una proposición subordinada (carece, además, de verbo propio) sino que funciona como tal pronombre.

Ej. Caesar milites exspectabat. Quos hortatus est… (César esperaba a los soldados. A ellos exhortó…)

NOTA: es frecuente que el relativo se refiera a un conjunto de hechos ya mencionados antes; en estos casos el pronombre aparece en género neutro; una primera traducción añadirá la palabra cosa(s), pero luego debemos sustituirla por otra menos ambigua: hechos, palabras, acontecimientos, etc.

    • Sustitución del pronombre relativo por un adverbio también relativo (ubi, quo, qua…) siempre con idea de lugar.

Ej. Natus est in Sicilia ubi (en lugar de in qua) rex Agathocles regnator fuit (nació en Sicilia, donde reinó el rey Agatocles)

Estas proposiciones, por sugerir una circunstancia de lugar, más que una cualidad adjetiva, pueden ser consideradas como subordinadas adverbiales relativas de lugar. Frecuentemente las gramáticas españolas consideran como subordinadas adverbiales estas oraciones.

  • Proposiciones adjetivas con valor adverbial.

La proposición de relativo adquiere un valor adverbial (final, causal y consecutivo, sobre todo) cuando lleva el verbo en subjuntivo, en lugar del indicativo, que es el modo propio de las adjetivas. Se trata, por tanto, de una hipersubordinación, esto es, se mantiene la estructura de una proposición de relativo (con relativo y antecedente), pero, por su modo subjuntivo, se subordina otra vez a toda la proposición principal.

2.4.1. Final

Ej. Messanam sibi Verres urbem delegerat, quam haberet adiutricem scelerum (Verres se había elegido la ciudad de Mesana para tenerla como cómplice de sus crímenes). En esta oración quam remite a urbem, como toda proposición relativa, pero, además, haberet está conectado con delegerat de manera que haberet, marca una circunstancia final delegerat (había elegido para tener); de modo que si hubiera escrito habebat, en lugar de haberet, la proposición de relativo sólo sería una determinación de urbem y traduciríamos Verres se había elegido la ciudad de Mesana, a la que tenía como cómplice de sus crímenes (antes, incluso, de elegirla).

2.4.2. Causal.

Ej. Milites, qui nihil scirent, in urbem ingressi sunt (los soldados, porque no sabían nada, entraron en la ciudad)

2.4.3. Consecutiva

Ej. Nullus est rex, qui romanis resistere audeat (no existe un rey que – de manera que – se atreva a resistir a los romanos)

2.4.4. Concesiva

Ej. Peccatum suum, quod celari posset, confiteri maluit (prefirió confesar su culpa aunque podía ser ocultada)